Celebración de la conferencia «Bornos: de aldea de frontera a villa moderna»

2013.10.24 Bornos 07Continuando con el II Ciclo de Conferencias Caminando por la Historia. La frontera en las fuentes documentales, el jueves 24 de octubre tuvo lugar la conferencia del profesor e investigador José Antonio González Castilla titulada Bornos: de aldea de frontera a villa moderna. Basándose en la metáfora de que El transcurrir de la existencia humana ha sido identificado en numerosas ocasiones con el fluir del agua” , González Castilla describió el cambio experimentado por Bornos, pasando de una aldea medieval a una villa moderna durante el transcurso del siglo XVI.

Habló primero de la importancia del Archivo Histórico, ya que la pérdida de la documentación del Archivo Municipal de Bornos en la década de los 70 del siglo XIX, quizás debido a intereses provocados por los acontecimientos históricos del momento, ha generado un hueco que dificulta de forma importante la investigación. Afortunadamente, el Archivo actual está en un lugar adecuado, un antiguo molino. De este modo, los documentos y el edificio que los protege se dan así la mano en la historia.

Pasó luego a analizar el gran desarrollo a partir del siglo XVI, a la sombra de la familia Enríquez de Ribera, enlazándolo con el rico entorno natural de su término, regado por el Guadalete. La población se asienta sobre una sierra arenisca, rica en manantiales y esta agua hace fluir la vida del pueblo. Una trama de canalizaciones hace mover a gran cantidad de molinos que generan importantes beneficios a sus propietarios, civiles y religiosos, promoviendo a la vez el progreso del pueblo.

Al igual que ocurre con otras poblaciones de la zona, el paso de aldea de frontera a villa moderna provoca cambios en el urbanismo que dejan una importante huella: edificios de fisonomía ducal, una cuidada arquitectura y manzanas casi rectangulares. Las labores de remodelación de la Casa-Palacio de los Ribera en el siglo XVI se hicieron en paralelo a las realizadas en la casa principal de Sevilla, la popularmente conocida como Casa de Pilatos. Son los mismos maestros los que trabajan en una y otra. «Y del mismo modo -asegura José Antonio González- que ocurre en la casa sevillana, no deja de ser curiosa la coexistencia hasta nuestros días, en un mismo espacio, de elementos góticos y mudéjares con modelos de la más pura antigüedad clásica».

Terminación

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